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Los tres pastorcillos de Fátima comenzaron sus vidas en la honradez de una vida sencilla, e hicieron de su labor de pastores un ejemplo de humanidad para sus familiares y compañeros.
La visita de la Virgen de Fátima supuso un reto de superación en su forma de entender su relación con Dios. Gracias a la confianza que demostraron en la Madre de Dios, hicieron llegar fielmente el mensaje que ella quería transmitir a toda la humanidad.

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Ésta es la historia de una revolución, iLa creación de la primera escuela pública de Europa que transformó la sociedad del continente preparándola para la democracia! Es también la historia de su santo fundador, el aragonés José de Calasanz, apóstol del Pirineo, luego de Roma, donde, en 1948-tercer centenario de su muerte- el papa Pio XII lo declara Patrón de las Escuelas Populares Cristianas del Mundo. Bajo su liderazgo, José de Calasanz, abrió en 1597 la primera escuela pública de Europa, para la educación gratuita de los hijos del pueblo. Así, consiguió la integración de pobres y abandonados. José pensaba que la educación es una buena herencia y también la base de la felicidad y de la realización personal. Solía decir: «Si desde sus tiernos años se imbuye diligentemente a los niños en piedad y en letras, se ha de esperar, sin duda, un desenvolvimiento feliz de toda su vida»Ésta es la historia de una revolución, iLa creación de la primera escuela pública de Europa que transformó la sociedad del continente preparándola para la democracia! Es también la historia de su santo fundador, el aragonés José de Calasanz, apóstol del Pirineo, luego de Roma, donde, en 1948-tercer centenario de su muerte- el papa Pio XII lo declara Patrón de las Escuelas Populares Cristianas del Mundo. Bajo su liderazgo, José de Calasanz, abrió en 1597 la primera escuela pública de Europa, para la educación gratuita de los hijos del pueblo. Así, consiguió la integración de pobres y abandonados. José pensaba que la educación es una buena herencia y también la base de la felicidad y de la realización personal. Solía decir: «Si desde sus tiernos años se imbuye diligentemente a los niños en piedad y en letras, se ha de esperar, sin duda, un desenvolvimiento feliz de toda su vida»