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Bernadette Soubirous era la hija mayor de un humilde molinero. Con 14 años, el 11 de febrero de 1858, se le apareció una bella señora en una gruta de las afueras de Lourdes, cuando iba a buscar leña. La señora la citó varias veces consecutivas y le fue revelando poco a poco su mensaje y, finalmente, su nombre: la Inmaculada Concepción.

Bernadette, prácticamente analfabeta, pero muy piadosa y poseedora de una gran valentía, tuvo que sufrir mucho. Casi nadie le creía, pero ella mantuvo una firme lealtad y mostró sinceridad al transmitir el mensaje de la Señora.

En 1862 la Iglesia Católica dictaminó solemnemente la veracidad de las apariciones. Pronto estuvo levantada una basílica en honor a la Señoa.

En 1907, Pío X declaró la festividad de Nuestra Señora de Lourdes (11 de febrero) como fiesta universal de la Iglesia. Bernardette due canonizada por Pio XI el 8 de diciembre de 1933, día de la Inmaculada Concepción.

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Edith Stein Courant nació en 1891 en Brealau (Poloria), en el seno de una famiia judia de clase media. De carácter fuerte, alegre y voluntarioso., Edith pronto destacó en la escuela por su compañerismo e inteligencia, Tras una fuerte crisis a los 13 años dejo temporalmente los etudios y abandonó por completo la práctica religiosa, declarándose agnóstica, Más adelante se dedicó a la enseñanza. Fue ayudante del prodesor Husser y su espíritu de superación la llevó siempre a buscar la verdad sobre el ser humano y el mundo. Se invalucró en los acontecimientos de su tiempo, en la causa del voto de la mujer y ejerció de entermera durante la Primera Guerra Mundial En 1921 ley´ó la autobiografla de santa Teresa de Jesús y tomó la firme decisión de convertirse al catolicismo. En 1934 se hizo carmelka descalza. Trabajó en estudios filosóficos Sobre santo Tomás de Aquino y san Juan de la Cruz, mientras era perseguida por su condición de judía. En agosto de 1942 la apresaron  y trasladaron a Auschwitz, donde fue asesinada. Por su ejemplo de valentía, alegría y ofrecimiento de su vida por el pueblo judlo, del que nunca renegó, Juan Pablo II la canonizó el  11 de octubre de 1998.